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Consejos para ser una mamá chic

 

Ser mamá es un trabajo de tiempo completo y, con los pequeños como prioridad, estar al pendiente de tu look y de sentirte bien puede ser todo un reto.

Así que le preguntamos a Cristina, una de nuestras clientas consentidas y mamá de dos niñas hermosas, cuáles son sus principales preocupaciones, y recopilamos esta lista de consejos para que dedicarte a los amores de tu vida no se vuelva un obstáculo para cuidarte y verte increíble.

¿El truco? Hacer todo lo más sencillo y rápido posible, para que no tengas que despertarte temprano, dormirte tarde o tener aún más prisa de la que ya tienes. Y para eso tenemos estos tips:

1. Cuida tu piel para tener que usar poco maquillaje. Usa un suero –que está plagado de vitaminas en cantidades súper concentradas–, una crema para contorno de ojos y una crema hidratante con FPS. Es suficiente para que tu piel se mantenga en forma, y te llevará un par de minutos aplicarlo en las mañanas. 

2. Keep it simple. Para maquillaje, usa solamente BB cream, rímel y lipstick para tus labios y como rubor. El color correcto hará maravillas par hacerte ver despierta y lista para enfrentar el día. En cuanto a tus uñas, elige solo una capa de brillo para no tener que preocuparte porque estén siempre impecables.

3. Compra inteligentemente. Estar cómoda y verte bien es posible. En lugar de pants, busca leggings y combínalos con blusas largas, o busca unos jeans que te hagan ver mejor que nunca y cómpralos en colores originales. Cuando encuentres un estilo que te guste, no sea costoso y funcione para tu estilo de vida, ¡compra varios! Así podrás cambiarte rápidamente si –o cuando, porque con niños pequeños es inminente– se manchan. Comprar en línea también es una opción excelente para no tener que salir de casa y seguir renovando tu guardarropa. Nada como estrenar para sentirte increíble. 

4. Un buen corte de pelo te ahorrará horas de peinado. La próxima vez que vayas al estilista, explícale que necesitas algo que requiera súper poco mantenimiento. Y si te atreves, recurre a un pixie o un bob, que se ven súper chic y se ven bien con poco esfuerzo. Lo más importante es aprender a amar la textura natural de tu cabello y asegurarte de que tu estilista la conozca, porque así podrá sugerirte el corte con el que se verá mejor, sin requerir usar plancha, tenaza o secadora.

5. Invierte en soluciones semi-permanentes. Un manicure de gel, un tratamiento de keratina o teñirte las pestañas –con un profesional– te salvará de tener que pensar en arreglarte por varias semanas. Piensa en cuál es tu mayor preocupación y dedica un par de horas (¡encárgaselos a sus tías consentidas!) a apapacharte. Aunque se sienta como que todo tu tiempo y esfuerzo debe estar dedicado a tus hijos, dejar de pensar en ti te podría hacer sentir mal y sin ganas, y un momento para consentirte se traducirá en una sonrisa para ellos después.

¡Buena suerte!

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